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Restaurar la ley o el nuevo pacto

febrero 5, 2020

Cuando la Biblia habla de que todas las cosas serán restauradas como al principio, ¿se refiere al predicar lo que conocemos como la ley de Moisés, ya que él era judío, o al nuevo pacto? El tema de este post es: Restaurar la ley o el nuevo pacto

De frente a la Biblia

Hechos tres, veintiuno, es el versículo que el hermano Yomar está citando, que todas las cosas serán restauradas como al principio.

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Esta palabra es muy especial, porque el apóstol Pedro cuando la está compartiendo, está diciendo que el Mesías (Cristo) no volverá sino hasta que venga el tiempo de la restauración de todas las cosas.

Y aquí es donde la pregunta de nuestro hermano entra, él pregunta si la restauración de todas las cosas se refiere a la ley de Moisés, o si se refiere al Nuevo Pacto.

La restauración de todas las cosas: ¿Restaurar la ley o el nuevo pacto?

Cuando dice “la restauración de todas las cosas, que fueron anunciadas por los profetas desde el tiempo antiguo”, no puede ser la ley de Moisés, porque la ley de Moisés es nueva.

Relativamente, en el tiempo desde que los profetas existen en la Tierra, desde el mismo Génesis, desde el principio.

La ley de Moisés es muy reciente en comparación al tiempo desde las primeras palabras proféticas. Y el Nuevo Pacto tampoco puede ser porque es más reciente todavía.

El Nuevo Pacto tiene alrededor de dos mil años y la ley tiene poco menos de ochocientos años, antes de Cristo.

Por esto, no puede ser, de ninguna manera, la restauración de todas las cosas del principio, de las cosas que los profetas dijeron al principio, no son la ley o el Nuevo Pacto.

Los profetas del principio

La gente dirá “bueno, pero ¿qué fue lo que dijeron los profetas al principio? Pues, hay que leer Génesis, porque el apóstol Pedro nos está hablando del principio y el principio es Génesis.

Usted me dirá “pero, ¿qué profetas están en Génesis?” Todos, Adam era profeta, Enoc era profeta, el mismo Abel era profeta.


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Tan así, que el apóstol Pablo se refiere a él y aún Judas se refiere a él, diciéndole que todavía la sangre de Abel clama desde la tierra.

Es decir, estos profetas desde el principio, desde el tiempo antiguo, jamás dejaron de profetizar.

Hasta el sol de hoy esas palabras siguen vigentes y lo que Dios dijo a través del apóstol Pedro, de que tenían que ser restauradas todas las cosas como al principio.

Por las palabras que fueron dichas por los profetas desde el principio del tiempo, se refiere al plan de Dios original que está plasmado en Génesis.

Es aquí en donde el Señor le entregó al hombre el poder y el señorío sobre toda la creación, en donde Dios le entregó al hombre las promesas de la redención y de la salvación, todas estas palabras que están allí, inclusive ―tengo que decirlo― el matrimonio.

Porque el matrimonio fue fundamentado y establecido por Dios desde el Génesis, eso es lo que en la ley, posteriormente, y aún el profeta Isaías lo menciona, el matrimonio, y le llama como ‘el pacto sempiterno’, fue establecido también.

El pacto Sempiterno

Hay muchas personas que leen esto y piensan que es la ley, pero el profeta Isaías, citando y refiriéndose a lo que Dios hizo en el huerto del Edén cuando dio la palabra “dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer”.

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Ese pacto que Dios establece entre un hombre y una mujer, que le llamamos matrimonio, Dios le llama ‘el pacto sempiterno’ y ese pacto tiene que ser restaurado otra vez, como al principio.

Así que, cuando Hechos de los Apóstoles, hermano Yomar, gracias por tu pregunta, menciona a las cosas que fueron desde el principio anunciadas por los profetas, se refiere a todas las palabras proféticas que están desde el Génesis.

Restaurar la ley o el nuevo pacto

Uno, la ley, que vino posteriormente, muchos años, muchos siglos después, no hace parte estrictamente de las cosas que fueron dichas desde el principio, y dos, la ley como tal, es un pacto que Dios entregó exclusivamente a los judíos.

No corresponde a los gentiles, de ninguna manera, y tres, hay un nuevo y mejor pacto para todo el pueblo gentil y para toda la humanidad, y ese es en la sangre de Cristo, en la sangre del Cordero.