Saltar al contenido

La orden del discipulado

marzo 26, 2019
discipulado

Algunos años atrás, en el condado donde trabajaba como pastor asociado, unas iglesias evangélicas decidieron unirse para patrocinar una campaña evangelística. Serví como líder del comité de organización de dicha campaña y tomamos la decisión de invitar a un predicador de radio bien reconocido para que fuese el evangelista. Miles de personas asistieron a la primera noche de campaña. Nunca olvidaré la invitación del predicador al final de su sermón.

Primeramente invitó a pasar al frente a todos los que habían aceptado a Cristo como su Señor y Salvador. Unas treinta o cuarenta personas pasaron al frente. Luego dijo algo que me asombró. Invitó a pasar a todos aquellos que ya eran cristianos pero que nunca habían sido discípulos de Cristo. Para mi sorpresa, muchos creyentes, algunos a quienes conocía muy bien, pasaron al frente pensando que en ese instante se estaban haciendo discípulos de Jesucristo por primera vez.

Esta segunda invitación me perturbó. En esencia, el predicador estaba enseñando que hay dos tipos de cristianos: los convertidos y los discípulos. Conforme a su enseñanza, los convertidos son los que confían en Cristo como su Salvador; discípulos son aquellos que toman un paso posterior para seguir a Cristo como su Señor. Técnicamente, alguien podría convertirse y ser cristiano sin ser un discípulo. No obstante, en los evangelios, Jesús no hace tal distinción. Ser cristiano es ser discípulo; ser discípulo es ser cristiano.

La verdadera fe salvífica es la fe que nos obliga a seguir y a obedecer a Cristo como Sus discípulos.

Precisamente eso es lo que Jesús le recuerda a Sus discípulos en la Gran Comisión al final del evangelio de Mateo. Nota lo que dice Jesús: «Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones» (Mat. 28:19). El imperativo de Jesús no es de convertir personas sino de hacer discípulos. En otras palabras, para el cristiano no es opcional el seguir y obedecer a Cristo. El apóstol Juan es aún más franco cuando escribe: “El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda Sus mandamientos es un mentiroso y la verdad no está en él” (1Jn. 2:4).

La verdadera fe salvífica es la fe que nos obliga a seguir y a obedecer a Cristo como Sus discípulos. Nuestros primeros pasos como cristianos, aunque a menudo pequeños y titubeantes, son pasos que siguen a nuestro Salvador.

Me temo que mucho de lo que podríamos llamar cristianismo evangélico ha perdido de vista esta verdad importante. Muchos se han dejado engañar al pensar que por tan solo haber orado una oración, firmado una tarjeta o pasado al altar ya tienen el cielo garantizado. Pero Jesús nos pide algo más. Jesús nos exige confiar en Él con nuestras vidas. Jesús nos exige seguirle (Lc. 9:23). En pocas palabras, Jesús exige que seamos Sus discípulos. [Tomado del TableTalk Magazinne]

 

Para tener en cuenta

Esta es una realidad indiscutible a la que todos los días nos enfrentamos en la enseñanza e instrucción de las escrituras. Es la que nos demuestra que hay millones de creyentes, o de personas que confiesan ser cristianos, pero en realidad no hay muchos discípulos. Aunque originalmente, en las escrituras, el convertirse a la fe de JESÚS implicaba un nuevo nacer y una vida de rendición a los pies de JESÚS, y ser cristiano iba de la mano con se discípulo, hoy no es así.

Es menester entonces, establecer que, hoy en día, puedes ver miles de cristianos en la tierra, en las iglesias, aún en el servicio en los ministerios, y no son discípulos. Y lo que Dios quiere de las personas que creen en Él, no es que sean cristianos nominales, sino que seamos verdaderamente Discípulos de JESÚS.

Notas importantes

Antes de entrar en materia, quiero anotar algunas cosas especiales para tener en cuenta con referencia a los Discípulos. Quiero que desde hoy, ahora que hemos comenzado este camino de comprender que es ser Un discípulo de JESÚS, podamos juntos iniciar entendiendo algunas características de un discípulo de JESÚS, para que así podamos determinar si soy o no soy un discípulo, y de paso poder evaluar y determinar si quien me rodea es o no es un Discípulo de JESÚS.

Inicio diciendo que hay cinco características fundamentales en un discípulo, y es que es una persona: 1. Confiable, 2. Comprometida, 3. Responsable, 4. Enseñable y 5. Servidora.

Estas son las cosas que deben estar presentes en la vida de un creyente que sea un discípulo de JESÚS.

discipulado

El el siguiente post, estaremos explicando el origen de esta palabra [Discípulo] y las implicaciones de su significado en la vida de los creyentes. No pierdas el próximo post de esta enseñanza.-