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EL GRAN YO SOY

agosto 23, 2019

EL GRAN YO SOY – “EGO EIMY”

Lo maravilloso de esto es que en el evangelio de Juan 1.1, el apóstol Juan nos ubica en un tiempo antes del tiempo. Juan 1.1 relata un acontecimiento, un evento atemporal antes de Génesis 1.1. El apóstol Juan tiene esta revelación maravillosa y la escribe allí, en su Evangelio.

En Juan 1.1, dice la Escritura: “En principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos.” Esta palabra “Logos” en griego, es “Verbo” en español. El apóstol Juan entiende que ese Verbo ha existido desde siempre, desde la antigüedad y desde el principio ha estado con Dios y desde el principio ha sido el mismo Dios. ─Dios es el Logos, Dios es el verbo−.

EL VERBO (LOGOS) ETERNO

Así que, el Verbo (el Logos) es Dios y es preexistente porque es Dios, siempre ha sido. Él es el YO SOY, el HE SIDO y SERÉ el que SERÉ. El mismo apóstol Juan, en Juan 1.14, dice: “Y el Logos se hizo carne y tabernáculo hizo entre nosotros, y contemplamos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” Juan revela que el Verbo eterno se hizo carne.

La pregunta es: ¿cuál verbo? Pues este que aparece en Éxodo 3.14. El verbo, el HE SIDO el que HE SIDO, SOY el que SOY y SERÉ el que SERÉ. Ese es el verbo conjugado en todos los tiempos gramaticales; pasado, presente y futuro; de manera simultánea. El que en algún momento se hizo carne y hábito o tabernaculizó entre nosotros y vimos su gloria, como la gloria del Unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.

Este verbo YHVH, este verbo conjugado, que es la esencia misma del Dios de Israel, se materializa, se hace carne y viene a la tierra y a Él ─al verbo que se hizo carne─ es a quien todos conocemos como Jesús. Él es el Señor Jesús. Por eso, en su manifestación y en su revelación progresiva, cuando dice “SERÉ el que SERÉ o LLEGARÉ a SER el que LLEGUE A SER”, apuntaba a la revelación final de Él ─Dios─ para su pueblo Israel cuando se hiciera carne,  cuando viniera y habitara entre su pueblo.

Por esta misma razón, el profeta Isaías les dice a ellos que, de quien habían recibido la vida, en quien habían creído y a quien temían, ese mismo Dios se haría hombre, nacería de una mujer, sería concebido en el vientre de una mujer y nacería, y llamarían su nombre Dios con nosotros.

EN VERBO EN EL NUEVO PACTO

En el evangelio de Marcos 6.50, dice: “porque todos lo vieron y se turbaron, pero enseguida Él hablo con ellos. Les dice: ¡Tened ánimo, Yo soy, no temáis!” Aquí está Él en el medio de una tormenta terrible, se están hundiendo, los discípulos no saben qué hacer, están desesperados, tienen temor, tienen miedo y Jesús simplemente se levanta y les dice “YO SOY”. Cuando Jesús dice YO SOY, no les está diciendo “Yo me llamo Jesús”. Está diciendo “YO SOY, no teman, yo tengo el poder, yo tengo la autoridad”. Por eso, la gente se preguntaba “¿quién es este que aún el mar y los vientos le obedecen?”. Sencillamente Él es el YO SOY, ÉL es el eterno Dios de Israel manifestándose en carne y hueso.

Por 10 oportunidades ─en un geometría perfecta del misterio de Dios en los números─ Jesús se presenta a sí mismo como el YO SOY y le dice al pueblo de Israel “Yo soy”. Generalmente, en las traducciones, le decimos Él es, yo fui… CONTINUA EN EL SIGUIENTE POST