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La verdad: Carta a Marcos

octubre 27, 2020

La Verdad: Carta a Marcos

Continuando con el post anterior, aparece la carta de la esposa de Marcos. Ella quiere decir a todos la verdad. Y la escritora Mónica Cavazos de la ciudad de México, aborda el sentimiento y la emoción de la mujer, que le dice a su marido como son las cosas.

Me parece grande la genialidad de Mónica, quién encarna por unos minutos a Gabriela, la mujer de Cristóbal y esposa de Marcos. En su respuesta a Marcos, su esposo, quien en su retorcida relación decide traicionar a su esposa contando a todos los aspectos de su relación, descubre los motivos que según ella, la llevaron a los brazos de Cristóbal.

Puedes leer el post Original en el Blog de Ensuncho.

Esta es su historia:

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Marcos querido, dices que me acuesto con Cristóbal porque estoy enamorada de ti, que entre sus pectorales te aguardo ansiosa, que te engaño con Cristóbal por el inmenso amor que te tengo.

Nada más alejado de la realidad, lo sabes tú y yo también. Y sé que teníamos un pacto, pero ahora que decidiste romperlo contaré nuestra historia.

Me acuesto con Cristóbal porque me gusta, me abrazo a su pecho porque gozo aspirando el aroma que emana de sus poros, deslizo mis dedos para acariciar el áspero vello que cubre su piel porque descubrí que me gustan los hombres velludos, antes no lo sabía.

Tú eres lampiño, delineo el contorno de sus músculos por el placer que viaja por mi carne y se traslada en medio de mis muslos, me estremece y provoca que enrede mi pierna derecha entre su cuerpo.

No te imaginas cómo reacciona mi sexo al contacto de una pierna firme, eso también lo descubrí con Cristóbal, siempre dijiste que el ejercicio no era para los hombres con cabeza.

No te contaré más de lo que hago con Cristóbal en la cama, pero sí te diré que antes me gustabas tú, aunque de eso hace mucho tiempo.

Antes de que dejaras de interesarte por mí y por mi cuerpo, antes de servirte de tema para tus historias con Martha, con Lucía, con Brenda, con Sabrina y no sé con cuántas más, ya perdí la cuenta.

Antes, cuando preferías vivir la vida y no escribirla, antes de que te refugiaras en el estudio para escribir poemas y llenarte de aplausos y de fama.
Antes, cuando Cristóbal era en verdad tu amigo, el único, en eso tienes razón, porque los que ahora están contigo, ésos que te rodean, que comparten el vino para salir junto a ti en las fotos, que ensalzan tus palabras y presumen conocerte, esos no son tus amigos y tampoco te conocen.

Cristóbal, el de verdad, no sabe bailar, ni cocinar, ése del que hablas en tu relato es el personaje que creaste para escribir sobre nosotros, para mostrarte al mundo como un ingenuo hombre engañado, comprensivo y amoroso.

Ese Cristóbal no existe, o más bien sí, pero olvidaste decir que su mayor virtud es saber engañar con las palabras y no se llama Cristóbal.

A Cristóbal, con el que duermo, no lo amo. A ti tampoco, antes sí, cuando te gustaba tomarme de la mano y dar un paseo nocturno en mangas de camisa resistiendo el frío por el puro gusto de sentirte libre, cuando hacías el amor conmigo y no hurgando en mi cabeza para luego darle vida a Esther o a Camila, cuando hablabas conmigo.

Ahora, ya ves, me vengo a enterar de esto por el blog de un tal Ensuncho De La Bárcena, ¿y ése quién es?, ¿otro de los que dicen ser tus amigos? De los que creen que te conocen bien y ni siquiera saben que no te llamas Marcos, que Marcos es solo el personaje que usas para tus historias conmigo y con Cristóbal.

Dime la verdad, ¿le dijiste que en realidad te llamas Paul?

La verdad: Carta a Marcos, Es una nota inesperada que recibe el personaje. Su Autor, nunca sabrá que Gabriela responde su traición revelando su versión propia de la historia.

Norberto Diazgranados, Escritor.

Este es uno de esos casos en los que el autor original deja en libertad su genialidad, y el mundo maravillado de esta responde. No siempre sucede, pero hoy Mónica, haciendo uso de su carisma y creatividad escritora responde con un estilo mordaz que deja muy mal ubicado a Marcos, o debo decir: ¿Paul?

Mi pregunta ahora es: ¿Qué pensará Cristóbal de todo esto?